Los patacones al ajillo llevan uno de nuestros acompañamientos favoritos a otro nivel. El plátano verde se fríe dos veces para conseguir un exterior dorado y crujiente, y luego se impregna con una mezcla aromática de ajo, mantequilla y culantro fresco.
Con Aceite para Freír Super Fry, la doble fritura permite trabajar cada etapa de la preparación hasta lograr patacones crujientes por fuera y suaves por dentro.
Cómo prepararlos
Haz la primera fritura
- Pela los plátanos verdes y córtalos en trozos de aproximadamente 2 a 3 cm.
- Fríelos en abundante Aceite para Freír Super Fry a temperatura moderada hasta que estén cocidos y suaves por dentro, procurando que no se doren demasiado. Retira y escurre
Aplasta y realiza la segunda fritura
- Aplasta cada trozo con una pataconera o con una superficie plana hasta formar los patacones.
- Llévalos nuevamente al aceite, esta vez bien caliente, y fríelos hasta que estén dorados y crujientes. Retira, escurre el exceso de aceite y agrega sal al gusto.
Prepara el ajillo con culantro
- Derrite la mantequilla junto con la ½ taza de aceite en una sartén a fuego bajo.
- Agrega el ajo picado y cocínalo suavemente hasta que esté aromático y ligeramente dorado, sin dejar que se queme. Retira del fuego e incorpora el culantro fresco.
4. Integra y sirve
- Coloca los patacones recién fritos en un bowl, agrega el ajillo con culantro y mezcla suavemente hasta cubrirlos.
Preguntas frecuentes
¿Qué plátano se utiliza para hacer patacones?
Se utiliza plátano verde, ya que su textura firme permite freírlo, aplastarlo y realizar una segunda fritura sin que se deshaga.
¿Por qué los patacones se fríen dos veces?
La primera fritura cocina y ablanda el plátano. Después de aplastarlo, la segunda fritura permite conseguir una superficie más dorada y crujiente.
¿Cómo evitar que el ajo se queme?
Cocínalo a fuego bajo y vigílalo constantemente. El ajo picado puede pasar rápidamente de dorado a quemado, por lo que debe retirarse del calor cuando apenas tome color.
¿Cómo mantener los patacones crujientes?
Lo mejor es servirlos inmediatamente después de la segunda fritura y añadir el ajillo justo antes de llevarlos a la mesa, evitando dejarlos reposar demasiado tiempo cubiertos con la mezcla.
Tip para un ajillo aromático y sin sabor amargo
El ajo debe cocinarse a fuego bajo y lentamente. Cuando comienza a tomar un tono ligeramente dorado, retíralo del calor antes de que se oscurezca demasiado. Así conservarás su aroma sin desarrollar el sabor amargo del ajo quemado.